Una vez que tuvimos el diagnóstico presuntivo y dado que por aquí tenemos LME (lactancia materna exclusiva), tuve que comenzar la dieta de exclusión para poder confirmar que V. es APLV (alérgico a la proteína de la leche de vaca).
Cuando la doctora mencionó lo que no podía comer, debo decir que en primer lugar nos agarró "pánico alimentario", por llamarlo de alguna manera. No sabíamos para dónde correr, por dónde empezar. Salimos del consultorio con la lista de alimentos prohibidos y una receta base para hacer "una tortita apta para que desayunes".
La comida es un factor que influye significativamente en mi estado de ánimo (e imagino que en el de todos un poco). Ya me veía desayunando durante meses, día tras día, esa "tortita apta" y me moría de desesperación. Imaginaba enemigos en cada plato y en cada alimento que había consumido hasta ese momento. Tantas semanas de angustia sin saber que le pasaba al gurrumín y resultaba que lo que le hacía daño era lo que yo comía y le pasaba a través de mi leche.
En fin, que sumé tragedia innecesaria a la situación. Y aquí un paréntesis digresivo pero necesario si sos una mamá lactante en apuros. Si estás empezando este camino debes saber que tu leche es perfecta, es exactamente lo que tu bebé necesita. Y que ese status de "alimento perfecto para el bebé humano" no se lo quita nada. Entonces, confianza, garra y mucho, mucho amor, para transitar este camino. Y, dentro de lo posible, compañeros que te banquen y te ayuden a sortear obstáculos.
Pasaron unos días en los que comí básicamente "tortita apta", bifes y arroz/puré/ensalada. Leí mucho, investigué, hablé con otras mamás...y llegué a un veredicto: la cuestión pasaba por a) limpiar nuestra cocina a fondo (no sólo lavando las ollas, fuentes, platos, etc., sino también regalando/donando todo lo que no era apto, o sea, casi todo), b) conseguir una buena variedad, cantidad y calidad de materias primas aptas y c) poner manos a la obra en la cocina.
Sé que no todos los casos son extremos, pero algunos sí requieren incluso comprar platos, cubiertos, vasos y ollas nuevas.
Convertida nuestra casa en "APLV friendly" empezamos a probar recetas.
En el próximo artículo, la "tortita apta" base y con variantes.
Si quieren leer un poco sobre el tema de los cuidados que tenemos que tener frente a una alergia alimentaria, les dejo aquí el link a una guía de Red Inmunos, que a nosotros nos sirvió bastante para entender un poco más cómo manejarnos.

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